Casa del Drago es un restaurante ubicado junto al Drago Milenario con un entorno muy bonito y especial. Sin embargo, presenta problemas significativos en varios aspectos: la carta es limitada con platos de calidad inconsistente, el servicio sufre de falta de personal durante las horas pico generando camareros desbordados, y existe una gestión deficiente en reservas y atención al cliente. Los precios de bebidas son elevados y el mantenimiento de instalaciones como baños requiere mejora. A pesar del encanto del lugar y la profesionalidad de algunos empleados, la experiencia general no está a la altura del potencial que ofrece su ubicación emblemática.